El concepto de resiliencia en el marco de la cotidianidad

Han pasado muchas décadas, desde que la humanidad como factor transformador de la naturaleza, debió medir el impacto y la capacidad del planeta para resistir tan constante degradación y agotamiento de los recursos naturales, a partir de nuestra cotidianidad.

 

Precisamente y con todo respeto yace ahí la cuestión, tan concurrente comportamiento de echar afuera los cargos y librarnos de toda responsbilidad, pues son los demás quienes atentan contra la regularidad del ser humano en una tierra enmudecida pero basta para sustentar su supervivencia, no obstante, vivimos quejumbrosos y poco conscientes del daño, en mucho por el desconocimiento y no por poco por la falta de sensibilidad e interés por el otro.

 

Cómo podrá no desequilibrarse el ciclo del agua o del oxigeno, después de tantas alteraciones por la implicación desbordante de sustancias químicas y la desviación de los cauces naturales, por el nivel de la contaminación y el consumo poco responsable de toda clase de artículos extraídos de los recursos naturales no renovables, con todos sus aspectos ambientales asociados.

 

Posterior a los argumentos expuestos, tácitos en la cotidianidad del desarrollo humano, como podrá el agua recuperarse, cuando la carga contaminante sea mayor a la que naturalmente puede aguantar para saciar nuestra sed y todas las necesidades básicas que dependen de ello, en su proceso de recuperación de oxigeno pueden darse tantos fenómenos diferentes a los ya conocidos, cuyo impacto sería nefasto para la vida y la generación de cambios irremediables para la sociedad que hoy conocemos, ni tan extremos, ni tan poco real, sostenibles y conscientes de las generaciones venideras, cuyos anhelos posteriores podrían estar centrados, en lo mucho que pudimos hacer en nuestras épocas de útil influencia ambiental y lo poco que realmente construimos para conservar.

 

Entonces, nacen muchas premisas y necesidades por doquier, organismos internacionales que debaten sobre el futuro de esta tierra con dolientes ausentes, reclamando acciones reales y decisiones responsables, sin embargo son loables y poco numerosos, aquellos conscientes por las necesidades de aquellos que no solo vienen, ¡ya están aquí!, padeciendo de los fenómenos naturales por el cambio climático y el calentamiento global y toda la extinción de aquellas especies necesarias para el equilibrio eco sistemicos que ya no están, y quizás ni siquiera conocimos, por ello es momento de tomar decisiones responsables y actuar de forma consciente.

 

 

Elton Milciades Vera/ Máster en ciencias ambientales